¿No estamos todos siempre buscando? Cada persona debe lidiar diariamente con su imperfección, un día mejor, otro día no tanto. En este vaivén de emociones, uno se da cuenta de que muchos caen en la tentación de querer mejorar un poco el mundo. En la búsqueda de sentido, surge la idea de los bits y bytes para el Señor.
¿Por qué no simplemente escribir todas las experiencias y quizás, con alguna palabra, tener la oportunidad de ser de ayuda para alguien? ¿O es esto otro capricho, una mente acelerada que anhela Ritalin para volver a la realidad?
Da igual, ¿qué más da? Simplemente hazlo. Solo quien actúa deja huella; soñar solo trae un cambio si realmente te sueltas.
Así que, a partir de ahora, a escribir cada día: bits y bytes para el Señor.
